domingo, 4 de julio de 2010

Competencia social y cívica

Entendemos por competencia social y cívica todas las formas de comportamiento que preparan a las personas para participar de una forma activa y constructiva en la vida social y política de su entorno.

Una conducta socialmente habilidosa se define como un conjunto de conductas emitidas por un individuo en un contexto interpersonal que expresa sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de ese individuo de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás y resolviendo de inmediato los problemas surgidos en una situación determinada minimizando la probabilidad de futuros problemas.

La participación implica la distribución del protagonismo como una forma de luchar contra la exclusión y favorece la igualdad de oportunidades.

La tolerancia supone aceptar a las personas que sean y piensan diferente a sí mismo a través de la colaboración, con el fin de contribuir a la mejora del bien común y garantizar los derechos humanos básicos.